jueves, 30 de octubre de 2008

Ooparvaala-Neechayvala


"...Habia estado viviendo en un estado de paz falsa...pues..,el cambio es irreversible, así, sintió renacer el odio, la bilis fresca anegarle de los pies a la cabeza... pues no se puede juzgar una herida por el tamaño del agujero..."

"El Universo es Prodigioso, solo el Hábito, la Anestesia de Lo Cotidiano nos embota la Vista"

"Si Nos somos multiforme y plural; si representamos la unión por hibridación de contrarios tales como Oopar y Neechay, o si simos puro, absoluto y sumo..."

pero:

"... una de las cosas que el ignoraba de ella era su dolor..."

(adaptado de: Salman Rushdie, Los Versos Satanicos, ed 2007 RHM)

mutis


ya se lamentaba el sol por lo mediocre de la noche:
no habia habido sangre
ninguna revolucion habia estallado
tu seguias incolume
plaza fuerte, inconmovible, de muros de alabastro
de torres altas coronadas por atalayas de ambar
desde las cuales salian a tramos llamaradas
para desterrar al enemigo a las mas negras cavernas del desierto
y transcurrio otro dia
este de lluvias: un mutis de ese sol decepcionado
agua fria y persistente
como para recordarse de la falta de arrojo
o quiza para vanagloriarse de la impermeabilidad del
monasteri, masia, castell, verneda, paret o
quiza solamente de la hidrofobicidad
de unos iris olivas:
abajo el gobierno!

miércoles, 29 de octubre de 2008

Doña Luz XVII-Doña Alejandra XVII

Lloverás en el tiempo de lluvia,
harás calor en el verano,
harás frío en el atardecer.
Volverás a morir otras mil veces.

Florecerás cuando todo florezca.
No eres nada, nadie, madre.

De nosotros quedará la misma huella,
la semilla del viento en el agua,
el esqueleto de las hojas en la tierra.
Sobre las rocas, el tatuaje de las sombras,
en el corazón de los árboles la palabra amor.

No somos nada, nadie, madre.
Es inútil vivir
pero es más inútil morir.

Jaime Sabines
(palabras en prestamo para ti)


Todavia nos dueles en tu partida prematura
Ya no sangra la herida pero por dentro escuece
Hay dias que se te extraña tanto
Como por ejemplo cuando el Sol esta cansado
Y se mete bajo las cobijas de la niebla
A veces no te recordamos
Y sentimos en un rincon de adentro como un agujerito negro
Que se traga a pequeños sorbos nuestro dia
Otras veces te vemos en el rostro de tus nietos
Con una inmensa pena de que no los hayas conocido
Con una alegria sin embargo, de saber que desde donde estas
Los ves y te regocijas
Lo peor es no poder verte mas
Lo mejor es tu recuerdo
El amor que nos diste cada dia
La luz que aun nos ilumina por dentro

lunes, 27 de octubre de 2008

Mecanica Celeste


En Su infinita misericordia, el Señor quizo que entendieramos Su Obra poniendonos ejemplos sencillos. Asi, puso ante nuestros ojos los sistemas planetarios, los satelites orbitando los planetas, y las lamparas de techo del Ikea y nosotros, en nuestra necedad, nos inventamos la Ley de la Gravitacion Universal, la Relatividad General y la Teoria de las Cuerdas....

En el Principio



En el Principio de los Tiempos, como Niños Azorados por Lo Magnifico, asistimos al Primigenio Estallido, a la Conjugacion de lo Volátil y lo Condensado, al Nacimiento de la Materia Suave y Conductora, hermanada con lo Evanescente, con la Densidad de Estados y con los Nobles Elementos: despues amanecio el Dia Mas Largo del Invierno.

Aparicion


En una habitacion roja
Con un marco vacio
La ultima noche del verano
Quemar veintitres cigarrillos
Digerir cuarenta y muchas cervezas
Reir abundantemente tres o cuatro horas:

Al diluirse el humo del cigarrillo
Al secarse la ultima gota de cerveza
Mientras las risas aun llenan el marco
Aparecera una sirena de ojos verdes...

Te quiero a las diez de la mañana....

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?

Jaime Sabines

Vinculo al archivo de audio, Recitado por el autor.
http://www.poesia-inter.net/reci0059.htm